Servicio 01
Boletín diario
24 h
Situación del día, evolución por franjas horarias y variables críticas para la actividad programada.
Cuatro familias de servicio que se combinan según las decisiones que necesite apoyar: observación, previsión, avisos e informes de seguimiento.
Todo el servicio se apoya en una base de observación depurada. Recopilamos registros de estaciones de referencia, los validamos frente a umbrales físicos razonables y marcamos los valores anómalos para que no contaminen los análisis posteriores. Cada serie conserva su fecha, su hora y su origen, de modo que cualquier dato que aparezca en un informe puede rastrearse hasta la medición que lo originó. Esta capa de trabajo, poco vistosa, es la que sostiene la credibilidad de todo lo demás.
Los clientes reciben resúmenes de observación con la evolución de las últimas veinticuatro horas y comparativas frente a la media de la zona. Es la información que permite cerrar un día de actividad con criterio: cuánto sopló, cuánto llovió, qué temperatura se alcanzó y si lo ocurrido se parece a lo que se esperaba.
Elaboramos escenarios de previsión para cada zona en la que opera el cliente, con horizontes que van del corto plazo operativo hasta la planificación semanal. No publicamos una única cifra como si fuera una certeza: presentamos un valor central y una horquilla, acompañados de una valoración cualitativa de la confianza. Cuando la incertidumbre es alta, lo indicamos de forma explícita, porque un plan que ignore ese detalle suele salir más caro que otro que lo asuma.
Servicio 01
24 h
Situación del día, evolución por franjas horarias y variables críticas para la actividad programada.
Servicio 02
7 días
Tendencia de la semana, días de riesgo y recomendaciones de planificación para equipos y recursos.
Servicio 03
15 min
Avisos automáticos cuando una variable cruza el umbral acordado con el cliente.
Servicio 04
mensual
Comparación entre lo previsto y lo observado, con análisis de desviaciones y recomendaciones.
Cada sector tiene sus propias líneas rojas. En generación eólica, una racha sostenida por encima del límite de seguridad de la máquina obliga a parar. En agricultura, unas horas por debajo de cero en plena floración pueden arruinar la campaña. En construcción, el viento en altura condiciona el izado de cargas. En logística, la nieve en un puerto de montaña reorganiza rutas enteras. Nuestro trabajo consiste en traducir esas realidades operativas a umbrales numéricos y vigilarlos de forma continua.
| Familia de indicador | Qué mide | Uso típico |
|---|---|---|
| Riesgo de viento | Racha máxima prevista | Paradas de seguridad, izado de cargas |
| Riesgo térmico | Mínima y máxima por franja | Heladas, protección de cultivos, consumo |
| Riesgo hídrico | Acumulación de lluvia | Labores de campo, obra civil, aforo |
| Riesgo de visibilidad | Niebla y nieve | Carretera, puertos, aeropuertos |
| Riesgo de confort | Índice de bochorno y frío | Afluencia, plantillas, eventos |
Más allá del envío periódico, preparamos informes específicos cuando el cliente los necesita: una memoria climática para un expediente, una comparativa entre dos ubicaciones candidatas, un análisis de recurso para valorar una inversión o un informe de siniestralidad histórica para una correduría. También acompañamos a los equipos en la lectura de los datos mediante sesiones de formación breve, en remoto y adaptadas a su nivel técnico.
El servicio se documenta con un acuerdo de nivel de servicio que fija horarios de entrega, procedimiento de aviso y canal de contacto para incidencias. Si algo falla en la cadena de datos, el cliente lo sabe antes que nosotros, porque recibirá la comunicación acordada y no un silencio.